martes, 30 de octubre de 2012

Dibujar cuesta mucho


Creado por Laura Romani


 Durante la Feria del Libro cordobesa que se realizó el mes pasado, se llevaron a cabo diversas actividades a lo largo de las jornadas acordadas que abarcaron prácticamente quince días. Dentro de la variedad de propuestas culturales, no siempre relacionadas con la literatura, pudieron apreciarse charlas novedosas de todo tipo.
El lunes 17 de septiembre por la tarde caricaturistas cordobeses se reunieron en una sala del Cabildo para dibujar en un gran panel sobre una mesa y de paso transmitir su experiencia de trabajar para el exterior con lo que mejor saben hacer. La cantidad de gente que se acercó fue considerable, teniendo en cuenta la poca difusión que hubo. La gran mayoría estaba relacionada con la materia, sobre todo caricaturistas amateurs y curiosos que no dejan pasar oportunidad para ponerse al día con el trabajo de caricatura.
Las diversas experiencias permitieron demostrar que trabajar de dibujante está bien remunerado, y el talento puede ser reconocido en algún lugar. La mayoría de los exponentes coincidían en que ese tipo de trabajo les traía mucha gratificación y "hasta podemos crear nuestros propios personajes" según afirmaba Fabián en una de las anécdotas que contaba.
La actividad consiste básicamente en diseñar dibujos que servirán para determinados tipos de videojuegos, más que todo asociados al 3D y tecnologías muy avanzadas.
La intervención que estos caricaturistas cordobeses hacen consiste en aportar su parte creativa y obedecer ciertas exigencias de la gente relacionada a la materia. El talento sigue siendo notable aunque los dibujos traspasen el continente.
La charla cerró con un interesante debate en el que participaban muchos jóvenes iniciados que veían en la animación para videojuegos una nueva posibilidad laboral que respetaba sus formas personales.
Una vez más la Feria del libro fue el espacio en el que una propuesta distinta tuvo lugar y permitió el encuentro de todas estas personas que por lo general hacen un trabajo solitario, volcando su imaginario en un papel noche tras noche en su habitación a la luz de una tenue lamparita.



Una feria pasada por agua


Creado por Patricia Cozza 
  
 Siesta de lunes. Llovizna persistente y mucho frío. Día ideal  para estar en casa  leyendo un buen libro. También para salir y realizar una recorrida por  la Feria del Libro.
A  las 16  en el patio del Cabildo comenzó un espectáculo de narración de cuentos para niños a cargo de Soledad Rebelles. Resultó una agradable sorpresa porque  me encontré  con una completa y excelente artista. Durante una  hora la narradora  atrapó al  público  con su  magia en la que se enredaron las palabras, la música, el vestuario, las marionetas y diversos y coloridos objetos. Con gracia, soltura y mucho oficio más que narrar interpretó cuentos de escritores argentinos. El público, una gran mayoría de niños con sus maestros, participó activamente del espectáculo. Mimetizados con ellos, los pocos adultos que asistieron,  reían, aplaudían y correspondían con exclamaciones y expresiones de asombro las aventuras  del Dragón que aprende a  volar (cuento de Graciela Pérez Aguilar) o de Lombriz que va, lombriz que viene de Laura Devetach. Por una hora las diferencias entre las generaciones se borraron en el patio del Cabildo.
A las 17, 30 dio comienzo la charla   “El dibujo y la  ilustración para la industria de los  videojuegos”.  Conferenciantes y un público  joven llegaron  juntos en un amistoso y ruidoso grupo compartiendo animadas conversaciones, risas y experiencias. Los jóvenes ilustradores cordobeses  divulgaron  aspectos novedosos  de la profesión,  como  el hecho de que dibujantes que viven en Tucumán, Córdoba y Canadá trabajan simultáneamente, cada uno desde su hogar,  para ilustrar el mismo videojuego con dibujos idénticos. Se marcharon de la misma manera ruidosa que arribaron.
 Mientras la llovizna no cesaba continuaban las actividades en  los pasillos y las salas del Cabildo. Un público escaso y en su mayoría de edad madura  deambulaba serenamente buscando las conferencias y charlas de su interés. 
 Al preguntarle a una de asistentes  cual era la actividad que la convocaba ese día  respondió - Yo vengo todos los años con mis amigas a la Feria. ¡Hay cosas muy lindas! Entro un rato a cada charla y me quedo si me gusta. Soy jubilada administrativa de la Universidad. Voy a todas las charlas que puedo  y a veces compro algún libro cuando están baratos. ¡No me pierdo nada, por más que el tiempo esté feo como hoy!
Cerca de las 19 comenzó el “Diálogo entre los escritores”.  Lucio Yudiccello y Emilio Moyano fueron los escritores cordobeses protagonistas del encuentro.  Delante de un   público  bastante más nutrido que en las charlas anteriores hablaron, entre otros temas, sobre los respectivos procesos de escritura y recordaron sus inicios profesionales. Acordaron en que al modificarse la realidad del país ambos cuentan con condicionantes diversos en el momento de producir sus obras.
Al preguntarles por los talleres literarios, Yudicello lamentaba haberlos omitido en su carrera  mientras que Moyano reconocía los beneficios  de haber transitado por ellos.  Ambos citaron profusamente  las palabras de grandes escritores para sostener opiniones propias y matizaron la charla con anécdotas personales. El público siguió con interés un  diálogo ameno y reflexivo.
En  las carpas de venta y exposición de los libros el público paseaba, miraba, realizaba algunas compras y se refugiaba de la lluvia. La mayoría de los libros expuestos eran de literatura infantil o de autoayuda. Los grupos más nutridos se hallaban  donde había  carteles que prometían promociones y rebajas en los precios.
En una breve conversación con la empleada de una de las librerías, al preguntarle cuál fue el libro más vendido de este año,  respondió – El libro más vendido hasta hoy es Chau dietas, del doctor Sabagh. Es el más vendido de toda la feria. Después le sigue Letra de Médico 2  del Dr. Carlos Presman. No puedo decirte nada más porque no leí ninguno de los dos. “¡Yo estoy leyendo éste de Isabel Allende que me encanta! – y siguió absorta con la lectura de El cuaderno de Maya.
A las 22, en medio de un fuerte viento,  la lluvia que nos acompañó en todo el recorrido  y el tránsito interrumpido debido a una manifestación de protesta, se fueron apagando las luces. Una jornada más, igual pero distinta, de la Feria del Libro cordobesa llegaba a su fin.

Sombreros repletos de historias


Creado por el grupo

Cuando Soledad abre su valija, las historias comienzan a nacer y los niños se levantan de sus sillas hipnotizados por los relatos. Al acercarse ellos ingresan en el mundo creado por la narradora.

   Soledad Rebelles es narradora de cuentos infantiles y es miembro de los grupos Veniquetecuento y Menta Peperina. También coordina y participa de diversos espacios que involucran la palabra hablada. En esta oportunidad presentó su espectáculo “Algunos sombreros están vacíos…pero otros están repletos de historias” en el que quedo de manifiesto su placer por compartir relatos con los más pequeños. Una vez finalizada su presentación nos accedió muy cordialmente a brindarnos una entrevista.

¿Cómo fueron tus inicios en esta vocación de narrar?

    Como grupo empezamos a armar un encuentro regional porque queríamos escuchar a otra personas a ver que era esto de contar cuentos:  y ves cómo uno usa una técnica, el otro un recurso, el otro canta, el otro usa un objeto. Al comienzo no me animaba a poner objetos porque dicen que la narración tiene que ser narración. Me hice la valija y empecé a contar Cuentos en Caja como los llamo, con objetos, para atraer desde otro lado la atención. Pero no es que no respete al autor; trato de copiar las imágenes, situaciones. Siempre hablo del ilustrador y del escritor porque para mí el momento de la literatura es lo importante ¿No?

 ¿Conservás el cuento original, o lo recreás según el tipo de público, o la edad?

   El proceso del cuento es siempre el mismo. Primero  veo si me gusta el cuento me gusta y si es así ya no lo puedo evitar. Después lo estudio de memoria, pero antes, si es muy largo lo escribo a mano, ya sea textual o recortando algunas partes porque las descripciones se disfrutan con la lectura. Entonces después de reescribirlo, para recordarlo, lo estudio de memoria y lo empiezo a narrar a quien me quiera escuchar. Se lo narro a mis compañeras de la escuela, a mis hijos. Todo el mundo sabe que yo narro. Primero el cuento va saliendo medio acartonado, siempre usando las palabras del autor, luego, cuando empiezo a narrar, el cuento cambia y la palabra se va adaptando al público que te está escuchando. Entonces, por ejemplo, en algunos casos como en El Cuento de la lombriz, quedan varias frases que son textuales como la que voy a leerles - Soledad toma uno de los libros y lee- : “Dibujos enredados los días que se le da la santísima gana”.

Además de narrativa¿Utilizás algún otro género como la poesía?

   Sí, narro mucha poesía, eso es algo en donde estoy incursionando ahora, pero vamos a ver que sale. En el cuento del dragón, por ejemplo, empieza a tomar unos vuelos increíbles. En este caso muchas cosas son textuales también ¿Ves? -Soledad abre el libro, señala una parte del texto y comienza a leer-: “Lo segundo  para aprender a volar solo-dijo el papa…” - yo lo cambié por mamá, no sé porque, por lo general, dejo algunas frases tal cual y trato de ser bastante respetuosa porque para mí la promoción de la literatura es uno de los objetivos.

¿Preferís autores argentinos?

   Sí, me gusta mucho la literatura argentina infantil y creo que tenemos unos referentes de excelente calidad, y leo mucho. Soy miembro del Cedilij, que es un centro de difusión e investigación de literatura infantil y juvenil. La biblioteca que tienen ahí es enorme, entonces me nutro todo el tiempo de lecturas y mis amigos narradores me preguntan : -¿Cuándo vas a contar un cuento para grandes? -¡Pero si cada vez me alucino más con los chicos!

¿ Escribís tus propios cuentos?

   No, más o menos, en realidad escribo las cosas que me pasan a mí viviendo con mis hijos. Es increíble, tengo tres hijos que son una fuente inagotable, tienen 12, 10 y 3 años. ¿Qué querés? ¡Te dicen cada cosa!. Y yo escribo, hago bocetos, mando por e-mail, pero no produzco mis textos, para eso están los escritores.

¿Por qué preferís el público infantil?

   No sé si me llaman la atención, yo me siento cómoda con los chicos, siento que escuchándolos uno tiene mucho que aprender. Además trabajo con niños porque soy maestra jardinera y me siento cómoda con ellos. Casualmente me han llamado para trabajar en una librería, donde hay niños y  de una escuela y de otra… siempre para el nivel primario, inicial.  Se ha dado espontáneamente y además respeto mucho y admiro a los chicos, me gusta mucho escucharlos ¡Tienen cada cosa!

¿Solamente narrás o a veces hacés lectura oral?

       En la librería a veces hago lectura de algún libro de esos que llaman la atención por algo, porque son gigantes, o porque tienen algo llamativo. Sin embargo el 90% de las veces narro todo, mi cabeza tiene mucha información.

Observamos que en tu escenario estás rodeada de pequeños títeres, sombreros, cajas mágicas, valija, carteras que recrean la representación ¿Con qué fines los utilizás? Ayuda a que los chicos presten más atención?

     Claro, me ayuda, los chicos me prestan más atención. Sin embargo mí me complica porque manejar un objeto es difícil, pero re contra difícil, y esta lombricita que acabo de utilizar en el último cuento ¿Sabés el tiempo que estuve para aprender a manipularla? Me costaba manejar la mano izquierda pero a los chicos les llama la atención y por eso la incorporé.