martes, 30 de octubre de 2012

Sombreros repletos de historias


Creado por el grupo

Cuando Soledad abre su valija, las historias comienzan a nacer y los niños se levantan de sus sillas hipnotizados por los relatos. Al acercarse ellos ingresan en el mundo creado por la narradora.

   Soledad Rebelles es narradora de cuentos infantiles y es miembro de los grupos Veniquetecuento y Menta Peperina. También coordina y participa de diversos espacios que involucran la palabra hablada. En esta oportunidad presentó su espectáculo “Algunos sombreros están vacíos…pero otros están repletos de historias” en el que quedo de manifiesto su placer por compartir relatos con los más pequeños. Una vez finalizada su presentación nos accedió muy cordialmente a brindarnos una entrevista.

¿Cómo fueron tus inicios en esta vocación de narrar?

    Como grupo empezamos a armar un encuentro regional porque queríamos escuchar a otra personas a ver que era esto de contar cuentos:  y ves cómo uno usa una técnica, el otro un recurso, el otro canta, el otro usa un objeto. Al comienzo no me animaba a poner objetos porque dicen que la narración tiene que ser narración. Me hice la valija y empecé a contar Cuentos en Caja como los llamo, con objetos, para atraer desde otro lado la atención. Pero no es que no respete al autor; trato de copiar las imágenes, situaciones. Siempre hablo del ilustrador y del escritor porque para mí el momento de la literatura es lo importante ¿No?

 ¿Conservás el cuento original, o lo recreás según el tipo de público, o la edad?

   El proceso del cuento es siempre el mismo. Primero  veo si me gusta el cuento me gusta y si es así ya no lo puedo evitar. Después lo estudio de memoria, pero antes, si es muy largo lo escribo a mano, ya sea textual o recortando algunas partes porque las descripciones se disfrutan con la lectura. Entonces después de reescribirlo, para recordarlo, lo estudio de memoria y lo empiezo a narrar a quien me quiera escuchar. Se lo narro a mis compañeras de la escuela, a mis hijos. Todo el mundo sabe que yo narro. Primero el cuento va saliendo medio acartonado, siempre usando las palabras del autor, luego, cuando empiezo a narrar, el cuento cambia y la palabra se va adaptando al público que te está escuchando. Entonces, por ejemplo, en algunos casos como en El Cuento de la lombriz, quedan varias frases que son textuales como la que voy a leerles - Soledad toma uno de los libros y lee- : “Dibujos enredados los días que se le da la santísima gana”.

Además de narrativa¿Utilizás algún otro género como la poesía?

   Sí, narro mucha poesía, eso es algo en donde estoy incursionando ahora, pero vamos a ver que sale. En el cuento del dragón, por ejemplo, empieza a tomar unos vuelos increíbles. En este caso muchas cosas son textuales también ¿Ves? -Soledad abre el libro, señala una parte del texto y comienza a leer-: “Lo segundo  para aprender a volar solo-dijo el papa…” - yo lo cambié por mamá, no sé porque, por lo general, dejo algunas frases tal cual y trato de ser bastante respetuosa porque para mí la promoción de la literatura es uno de los objetivos.

¿Preferís autores argentinos?

   Sí, me gusta mucho la literatura argentina infantil y creo que tenemos unos referentes de excelente calidad, y leo mucho. Soy miembro del Cedilij, que es un centro de difusión e investigación de literatura infantil y juvenil. La biblioteca que tienen ahí es enorme, entonces me nutro todo el tiempo de lecturas y mis amigos narradores me preguntan : -¿Cuándo vas a contar un cuento para grandes? -¡Pero si cada vez me alucino más con los chicos!

¿ Escribís tus propios cuentos?

   No, más o menos, en realidad escribo las cosas que me pasan a mí viviendo con mis hijos. Es increíble, tengo tres hijos que son una fuente inagotable, tienen 12, 10 y 3 años. ¿Qué querés? ¡Te dicen cada cosa!. Y yo escribo, hago bocetos, mando por e-mail, pero no produzco mis textos, para eso están los escritores.

¿Por qué preferís el público infantil?

   No sé si me llaman la atención, yo me siento cómoda con los chicos, siento que escuchándolos uno tiene mucho que aprender. Además trabajo con niños porque soy maestra jardinera y me siento cómoda con ellos. Casualmente me han llamado para trabajar en una librería, donde hay niños y  de una escuela y de otra… siempre para el nivel primario, inicial.  Se ha dado espontáneamente y además respeto mucho y admiro a los chicos, me gusta mucho escucharlos ¡Tienen cada cosa!

¿Solamente narrás o a veces hacés lectura oral?

       En la librería a veces hago lectura de algún libro de esos que llaman la atención por algo, porque son gigantes, o porque tienen algo llamativo. Sin embargo el 90% de las veces narro todo, mi cabeza tiene mucha información.

Observamos que en tu escenario estás rodeada de pequeños títeres, sombreros, cajas mágicas, valija, carteras que recrean la representación ¿Con qué fines los utilizás? Ayuda a que los chicos presten más atención?

     Claro, me ayuda, los chicos me prestan más atención. Sin embargo mí me complica porque manejar un objeto es difícil, pero re contra difícil, y esta lombricita que acabo de utilizar en el último cuento ¿Sabés el tiempo que estuve para aprender a manipularla? Me costaba manejar la mano izquierda pero a los chicos les llama la atención y por eso la incorporé.



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